Salud mental en Chile: caso reciente al interior de la USACH vuelve a evidenciar la crisis a nivel emocional que enfrentan los estudiantes
por: Antonia Casanga Núñez.

Fotografía generada con Inteligencia Artificial.
El fallecimiento de un estudiante, de 21 años de edad, al interior de la Universidad de Santiago de Chile no solamente generó un gran impacto en la comunidad universitaria y en sus familiares, sino que también reabrió el debate sobre la salud mental en nuestro país y el arduo escenario al que se enfrentan miles de jóvenes. La ansiedad, el estrés académico y los problemas emocionales son parte de una realidad en la que especialistas consideran cada vez más preocupante para el país.
Lo ocurrido dentro de la Facultad de Administración y Economía de la USACH, generó conmoción este martes entre los estudiantes, académicos y funcionarios de dicho establecimiento. Tras conocerse el hecho, la universidad tomó la decisión de suspender las actividades administrativas y académicas en el campus, mientras equipos de emergencias y la policía trabajaban en el lugar.
No obstante, más allá del impacto que generó este caso, la situación volvió a colocar sobre la mesa una problemática donde los especialistas llevan años realizando advertencias: el empeoramiento de la salud mental en los jóvenes y estudiantes universitarios en Chile. El aumento de las exigencias académicas, las presiones frente al rendimiento académico, los problemas económicos y el sentimiento de incertidumbre acerca del futuro, son algunos factores que afectan directamente y a diario a los estudiantes.
De acuerdo a un estudio realizado en la Universidad de los Andes junto a la Universidad de Talca e investigadores del Centro ANID en el año 2020, tras la pandemia durante el año 2019, realizaron un análisis a más de 5 mil estudiantes universitarios de nuestro país, el cual reveló que más de la mitad presentaban altos niveles de estrés, en específico el 54,6%, mientras que cerca del 38% mostraba síntomas de ansiedad y depresión, evidenciando el deterioro de la salud mental en los universitarios.
Aquellas cifras son el reflejo de una problemática que especialistas han advertido desde hace años. En este contexto, María Sandoval, psicóloga clínica y consultora de trauma y duelo, señaló que en la actualidad existe un deterioro sostenido en la salud mental de los jóvenes universitarios, que se asocian a altos niveles de exigencias, al debilitamiento de las redes de apoyo y a los sentimientos de frustración frente al futuro: “En Chile, ha ido un deterioro sostenido en la salud mental. No solo de los jóvenes universitarios, sino de la población en general. Las personas con ideación suicida (la idea de morir) suelen tener un “dolor psíquico” interminable: un dolor psicológico insoportable, subjetivo, que la persona siente que nunca va a terminar. Esto conlleva a tres creencias centrales: “no pertenezco a ningún grupo y nadie me quiere genuinamente”; “el mundo está mejor sin mi, soy una carga” y “soy capaz de hacerme daño” ya que el umbral del dolor disminuye”.
El impacto de esta problemática no solo afectó de forma directa a los familiares y cercanos, también repercutió emocionalmente en los estudiantes, docentes y funcionarios que conviven diariamente dentro de la universidad. Es por ello que Takuri Tapia, ex miembro de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile y actual presidente de la Asociación de Funcionarias y Funcionarios de la Usach, indicó que lo ocurrido provocó un fuerte impacto dentro de la comunidad universitaria, agregando que ha generado ansiedad y un ambiente muy chocante: “Bueno, es una situación obviamente de alta complejidad, además de generar impacto en la comunidad, genera harta ansiedad y fue bien chocante para los equipos tanto de funcionarios, como también para lo profesores”.
En esta línea, desde la rectoría de la Universidad de Santiago de Chile, el actual rector electo, Pedro Palominos, también expresó su preocupación por medio de un comunicado en sus redes sociales, mencionando que este hecho los interpela como comunidad universitaria, resaltando la importancia de cuidarse entre comunidad, estando atentos unos a los otros y de procurar que el espacio sea respetuoso y acogedor.
Asimismo, destacó algo muy importante: “A veces, una conversación, una escucha atenta o un gesto de cercanía pueden marcar una diferencia significativa”.
El caso ocurrido en la Universidad de Santiago de Chile (Usach) vuelve a abrir un debate que trasciende en una sola institución. La salud mental en nuestro país sigue siendo uno de los grandes desafíos pendientes, sobre todo entre jóvenes que muchas veces enfrentan sus problemas en silencio. “La educación superior comienza a posicionarse hoy como un factor ansiógeno para los estudiantes” advirtió la psicóloga María Sandoval.
Asimismo la especialista y psicóloga Johana Muñoz, señaló que pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino un acto de valentía y autocuidado.
Especialistas de Chile recalcan que hablar de salud mental, fortalecer las redes de apoyo y facilitar el acceso a la atención psicológica, puede ser clave para evitar situaciones críticas y así avanzar hacia espacios educativos más conscientes sobre el bienestar emocional de los estudiantes.