Mes de la Salud Mental Masculina: especialistas advierten sobre las barreras que enfrentan los hombres para expresar sus emociones

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Mes de la Salud Mental Masculina: especialistas advierten sobre las barreras que enfrentan los hombres para expresar sus emociones

En el marco del Mes de Concientización sobre la Salud Mental Masculina, especialistas han llamado a visibilizar los desafíos que enfrentan los hombres para reconocer, expresar y abordar problemas relacionados con su bienestar emocional. Diversos estudios han advertido que los estereotipos de género y las expectativas sociales continúan dificultando la búsqueda de apoyo psicológico, contribuyendo a problemas como la depresión, la ansiedad y el consumo problemático de sustancias.

Fotografía por Freepik

Cada junio se conmemora el Mes de Concientización sobre la Salud Mental Masculina, una iniciativa impulsada en el marco del Men’s Health Month (Mes de la Salud Masculina), campaña que surgió en Estados Unidos durante la década de 1990 para promover el bienestar integral de los hombres. Con el paso de los años, distintas organizaciones de salud y salud mental comenzaron a utilizar esta fecha para visibilizar los problemas psicológicos que afectan a la población masculina, fomentar la búsqueda de ayuda profesional y combatir los estigmas asociados a la expresión emocional de los hombres.

La salud mental masculina ha cobrado relevancia durante los últimos años debido al aumento de las discusiones sobre bienestar emocional y prevención del suicidio. Expertos señalan que muchos hombres crecen en entornos donde expresar tristeza, miedo o vulnerabilidad es percibido como una señal de debilidad, lo que puede derivar en dificultades para identificar y gestionar sus emociones de manera saludable. Esta situación coincide con lo planteado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advierte que los estereotipos tradicionales de masculinidad pueden desincentivar la búsqueda de ayuda y afectar negativamente la salud mental de los hombres.

En este contexto, Ariel Padilla, psicólogo clínico del Centro Psiquiátrico Horwitz, explicó que las normas culturales y los modelos de crianza influyen directamente en la forma en que los hombres enfrentan sus emociones. Según señaló, “el hombre, al no tener recursos enseñados ni educados en casa para comprender sus estados emocionales y entender cuándo hay cosas que le afectan, le duelen, le generan temor, daño o decepción, muchas veces no sabe qué hacer con esas emociones. Son sensaciones que quedan sin elaborar y, al no contar con herramientas para manejarlas, puede recurrir a métodos socialmente aceptados entre los hombres, como el consumo problemático de alcohol o drogas”.

Los especialistas coinciden en que este fenómeno no solo afecta la salud mental individual, sino también las relaciones familiares, laborales y sociales. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud(OMS), los hombres registran tasas de suicidio más altas que las mujeres en gran parte del mundo y, al mismo tiempo, tienden a buscar menos apoyo para abordar problemas de salud mental. Esta dificultad para verbalizar emociones puede traducirse en aislamiento, irritabilidad o conductas de riesgo que terminan impactando distintos ámbitos de la vida cotidiana. Asimismo, la OMS advierte que las barreras culturales y los estereotipos asociados a la masculinidad suelen retrasar la búsqueda de ayuda profesional, provocando que muchos hombres accedan a tratamiento cuando los síntomas ya se encuentran en etapas más avanzadas, lo que dificulta los procesos de intervención y recuperación.

Una mirada similar entrega Alejandra Fuentes, psicóloga egresada de la Universidad Bernardo O’Higgins y experta en género, quien sostiene que las construcciones culturales sobre la masculinidad continúan condicionando la manera en que los hombres se relacionan con sus emociones. Según explicó: “Principalmente respecto del compromiso emocional, desde pequeños, los hombres inhiben sus emociones porque debilitan el rol, el perfil debe ser como desde la rudeza no desde la fragilidad. Desde lo cognitivo, eso se integra más desde el pensamiento más que desde la emoción, generando rigidez, limitando la conciencia de la afectación emocional frente a diversos hechos. Por ejemplo, perder el trabajo te hace menos en el sustento. Un hombre que jubila pierde la utilidad. Un hombre que siente es débil”.

Los expertos coinciden en que revertir esta situación requiere no solo cuestionar los tabúes y estereotipos asociados a la masculinidad, sino también fortalecer las políticas públicas destinadas a la salud mental. La tarea se vuelve más compleja en un contexto marcado por restricciones presupuestarias, considerando que históricamente Chile ha destinado cerca de un 2% de su presupuesto sanitario a salud mental, una cifra muy inferior al 5% recomendado por la OMS para países de ingresos medios y al promedio de 6,7% de los países de la OCDE. Esta brecha limita la capacidad de ampliar la atención, la prevención y el acceso oportuno a tratamientos para quienes requieren apoyo psicológico.

En el Mes de Concientización sobre la Salud Mental Masculina, los especialistas enfatizan que expresar emociones no constituye una señal de debilidad, sino una herramienta fundamental para el bienestar y la construcción de relaciones saludables. Reconocer el malestar, hablar sobre él y buscar ayuda cuando sea necesario son pasos clave para prevenir problemas de salud mental y avanzar hacia una comprensión más amplia y saludable de lo que significa ser hombre en la actualidad.

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