Chile enfrenta una crisis en el desempleo y enciende las alertas económicas
La desocupación alcanzó su nivel más alto en casi cinco años, reflejando una economía que no logra generar empleos al mismo ritmo que crece la fuerza laboral. Expertos advierten que el fenómeno podría afectar el consumo, la inversión y la calidad de vida de miles de familias.
Por Tonka Jamet
Fotografía del 2023, sacada del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.
El desempleo en Chile alcanzó un 9,1% durante el trimestre febrero-abril de 2026, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Se trata de la cifra más alta registrada desde 2021 y representa una señal de alerta para el mercado laboral nacional, en un contexto marcado por una economía que muestra signos de desaceleración y una generación de empleos insuficiente para absorber el aumento de personas que buscan trabajo.
La cifra refleja un escenario complejo para miles de chilenos. De acuerdo con los datos entregados por el INE, el incremento de la desocupación se explica principalmente porque la fuerza de trabajo continúa creciendo a un ritmo mayor que el empleo. En otras palabras, cada vez más personas ingresan al mercado laboral buscando una oportunidad, pero la creación de nuevos puestos de trabajo no logra responder a esa demanda.
Diversos analistas coinciden en que este fenómeno está estrechamente relacionado con la menor actividad económica observada durante los últimos meses. Sectores históricamente relevantes para la generación de empleo, como la construcción, la industria manufacturera y parte del comercio, han mostrado un menor dinamismo, reduciendo las oportunidades laborales disponibles.
La situación ha despertado preocupación entre economistas y autoridades debido a los efectos que podría tener sobre la economía nacional. Cuando aumenta el desempleo, disminuye la capacidad de consumo de los hogares, lo que afecta directamente a los comercios y servicios. Asimismo, la incertidumbre laboral puede desincentivar nuevas inversiones y ralentizar aún más el crecimiento económico.
El aumento de la desocupación no se explica únicamente por una caída en los puestos de trabajo disponibles, sino también por el crecimiento de la cantidad de personas que comenzaron a participar activamente en el mercado laboral. Según explica Jean Paul Quinteros, economista y docente de la Facultad de Economía de la Universidad Central, una de las principales razones detrás del incremento del desempleo es la incorporación de nuevos trabajadores que anteriormente se encontraban fuera de la fuerza laboral.
“Las principales razones que explican el hecho de que haya aumentado el desempleo tienen que ver principalmente con que ha habido un incremento de la fuerza de trabajo. Eso significa que personas que inicialmente eran inactivas ahora están entrando al mercado laboral y que en un primer momento no encuentran trabajo. De hecho, dentro del alza se explica fundamentalmente por el incremento de las personas que buscan trabajo por primera vez, por ejemplo, estudiantes que terminan su carrera e ingresan al mercado laboral y que previamente no habían trabajado”, señaló el economista.
Quinteros agregó que este escenario permite comprender por qué la tasa de desempleo alcanzó niveles superiores a los registrados antes de la pandemia, evidenciando las dificultades que enfrenta la economía chilena para generar nuevas oportunidades laborales a la misma velocidad con que aumenta la cantidad de personas que buscan empleo.
Esta situación también se refleja en quienes están intentando ingresar por primera vez al mundo laboral. Para muchos jóvenes profesionales, encontrar un puesto de trabajo se ha convertido en un desafío debido a la falta de oportunidades y a los altos requisitos solicitados por algunas empresas, incluso en cargos iniciales.
Lourdes Vallejos, egresada de Periodismo de la Universidad Andrés Bello, señala que ha observado de cerca las dificultades que existen para quienes buscan incorporarse al mercado laboral, especialmente en áreas como las comunicaciones, “Si bien ya hay muchas personas que mantienen sus empleos, no hay creación de nuevos puestos de trabajo, no es suficiente para poder acoger y ayudar a todas las personas que están desempleadas en este momento. Según el INE, la tasa de desempleo alcanzó el 9,1% en el trimestre febrero-abril de este año y es la cifra más alta desde hace cinco años”, explicó.
La estudiante agregó que el escenario actual también afecta a los nuevos profesionales que intentan encontrar su primera experiencia laboral. “Hay menos horas de trabajo, los sueldos siguen iguales, pero aun así el desempleo sigue creciendo y no hay oportunidades para las personas que siguen buscando trabajo. Hoy hay profesionales que salen de sus carreras y tienen que pasar años para recién encontrar su primer empleo, mientras que en muchos puestos disponibles se solicita una experiencia mayor a tres años”, afirmó.
Más allá de las cifras macroeconómicas, el aumento del desempleo también tiene efectos directos en la vida cotidiana de las familias. La falta de ingresos estables puede reducir la capacidad de consumo de los hogares, dificultar el acceso a bienes y servicios básicos y aumentar la necesidad de recurrir al endeudamiento para cubrir gastos esenciales.
En esa línea, el economista Jean Paul Quinteros explicó que un período prolongado de desempleo puede profundizar estas dificultades: “Mientras mayor desempleo existe, eso repercute en menor acceso a salarios, eso disminuye la calidad de vida a través del consumo y por supuesto afecta en potenciales endeudamientos derivados de las necesidades básicas que tienen las familias de manera regular. Mientras ese desempleo es persistente la situación económica de esa familia empeora y eso obviamente puede repercutir en la calidad de vida, tanto de los trabajadores como de los miembros de ese hogar”.
Otro aspecto que preocupa a los expertos es el posible aumento de la informalidad laboral. Ante la dificultad para encontrar empleo formal, muchas personas optan por actividades independientes o trabajos sin contrato, lo que implica menores niveles de protección social, acceso limitado a beneficios laborales y una mayor vulnerabilidad económica.
El impacto también se percibe a nivel local. Diversos municipios han debido reforzar sus programas de intermediación laboral y apoyo a personas desempleadas, especialmente en comunas donde la pérdida de puestos de trabajo ha afectado con mayor intensidad a determinados sectores productivos.
Si bien las proyecciones económicas apuntan a una recuperación gradual en los próximos años, los especialistas sostienen que el principal desafío será lograr que ese crecimiento se traduzca efectivamente en más y mejores empleos. Mientras tanto, el 9,1% de desempleo se instala como una de las principales preocupaciones económicas y sociales del país, evidenciando las dificultades que aún enfrenta Chile para consolidar una recuperación laboral sostenible y capaz de responder a las necesidades de la población.
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