Sentencia condenó a Editoriales de Chile por proscribir a la editorial Entre Zorros y Erizos de la Primavera del Libro
La editorial fundó la demanda bajo la N° 20.609 que establece medidas contra la discriminación, conocida también como -Ley Zamudio- en contra del gremio Editoriales de Chile (también conocido como Asociación de Editores Independientes, Autónomos y Universitarios de Chile A.G.).
FUENTE: Editoriales de Chile / Entre Zorros y Erizos / Futeral & Nelson, LLC
El 30° Juzgado Civil de Santiago publicó una sentencia en favor de la periodista y gerenta de la editorial Entre Zorros y Erizos (ZyE), Sofía Abarca. Tras una batalla legal de dos años liderada por el abogado Israel Brown en contra de Editoriales de Chile por excluir arbitrariamente a la empresa de ser parte de la Primavera del Libro. Instancia que se organizó en conjunto con la Ilustre Municipalidad de Providencia en su 12a edición.
La representante legal de la editorial se refirió también a su desacuerdo con la decisión de la justicia: “Vamos a apelar ahora a la Corte de Apelaciones, a la segunda instancia, porque creemos que la multa fue muy ínfima: 10 UTM. Creo que el máximo en realidad… nosotros creemos que sea la mayor multa posible. Y por otro lado, que se reconozcan otras vulneraciones porque claro, la jueza fue… súper simple” señaló enérgicamente Abarca.
En una sección de la página web de Entre Zorros y Erizos se lee “Libros censurados: Títulos que se atrevieron a cuestionar el poder cultural y enfrentaron la censura” que llevan al catálogo con la literatura de ideas vinculadas a la derecha. En textos que se extienden a ideas liberales clásicas y/o libertarias, política, filosofía, escritos biográficos, historia, y posturas opositoras a lo que se define como wokismo, colectivismo y a tendencias progresistas.
Al momento de ocurrido el incidente que suscitó la controversia en tribunales en 2023, fueron títulos como “La dictadura comunista de Salvador Allende” del argentino Nicolás Marquez”, “El libro negro de la nueva izquierda” del mismo autor junto al escritor Agustin Laje, o “Guerra cultural del Foro de Sao Paulo” del venezolano Alejandro Peña Esclusa, los que llevaron a Editoriales de Chile a tomar la decisión de sacar a ZyE de la actividad porque no respondían a los -lineamientos y propostitos- que tenía la agrupación gremial.
En cuanto al contenido de fondo del tribunal Sofía Abarca indicó que la magistrado “apeló solo al concepto de la libertad de expresión o al concepto de la igualdad ante la ley”. Pero que se omitió el hecho de que “también se pasó a llevar el derecho a la honra, eh la libertad de conciencia y otros derechos derivados a la libertad de expresión”.
La periodista recalcó lo fundamental de este principio vulnerado “¿y por qué es importante el derecho a la honra? Porque claro, no solo fui eh discriminada por lo que pienso, sino porque también esa discriminación conlleva un detrimento a a mí como persona y como defensora de la idea de la libertad o la idea de liberalismo o conservadurismo”.
La gerencia de la editorial espera en esta próxima acción judicial que se les reintegre en una próxima edición de la Primavera del Libro porque creen que “es importante participar en esos espacios”. Junto con disculpas públicas por parte de Editoriales de Chile y acusa de que no quieren aparecer en absolutamente nada relacionado con el caso. Haciendo necesario que se evidencie lo sucedido para que estas acciones no se vuelvan a repetir. Impulsando a que “más personas puedan denunciar situaciones de discriminación” y aseguran que existen más casos de vulneraciones (distintos a esta entidad) en otros espacios culturales.
El abogado de ZyE, Israel Brown, dio su impresión sobre la sentencia: “podemos decir que a priori fue bueno, puesto que se reconoció que hubo discriminación arbitraria por parte de la comunidad de editores a la editorial (Zorros y Erizos). Pero, …no se hace cargo de cosas esenciales que nosotros solicitamos que se hiciera cargo. Como por ejemplo que la discriminación en sí no era por solamente por por vulneración a la igualdad ante la ley, sino también por fines políticos”.
Brown agregó que con este juicio se logró demostrar que la decisión arbitraria del gremio fue con fines políticos. Sin embargo, la sentencia “no se hace cargo en abundancia sobre eso, por lo tanto y en virtud de eso, hace muy poco apelamos a la ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago para que se haga cargo sobre ese punto y dejar claro que esta discriminación en sí tiene caracteres o tintes”.
Finalmente la parte demandada, Los Editores de Chile, no emitieron opinión sobre el litigio al ser contactados.