Científicos y académicos cuestionan dichos de Kast sobre financiamiento a la investigación
Las declaraciones del Presidente José Antonio Kast sobre el supuesto escaso impacto laboral de los fondos destinados a la investigación científica generaron críticas desde el mundo académico y científico, donde investigadores y expertos defendieron el rol estratégico de la ciencia para el desarrollo del país.
Por: Jesús Primera

Foto: Freepik
Durante su gira “Presidente Presente” en la Empresa Portuaria de Puerto Montt, el mandatario José Antonio Kast cuestionó el uso de recursos públicos en proyectos académicos y científicos, asegurando que muchas investigaciones financiadas por el Estado “terminan en un libro precioso, empastado, en la biblioteca” y que no generan empleos concretos para la ciudadanía. Sus palabras provocaron una rápida reacción desde universidades, centros de investigación y especialistas, quienes acusaron una visión reduccionista sobre el aporte de la ciencia y advirtieron sobre los riesgos de debilitar la inversión en conocimiento e innovación en Chile.
A la controversia se suma la suspensión temporal de las becas de magíster y posdoctorado en el extranjero para 2026, medida que ha incrementado la preocupación dentro del mundo universitario respecto del futuro de la investigación nacional y la formación avanzada de nuevos profesionales.
Desde la Universidad Bernardo O’Higgins, la jefa de Sostenibilidad, Margarita Guzmán, advirtió que esta decisión podría afectar el desarrollo científico del país. Según señaló,” la suspensión de estas becas afecta negativamente la percepción de Chile como un país comprometido con la innovación y el conocimiento, desalienta a jóvenes talentosos a seguir carreras científicas y genera fuga de cerebros hacia países que sí invierten en su capital humano”.
La preocupación también fue compartida por Jorge Castillo, vicedecano de Investigación de la Universidad de Santiago de Chile, quien advirtió sobre los efectos que tendría una disminución sostenida en la inversión estatal destinada a la ciencia. A su juicio, “las capacidades científicas funcionan como ecosistemas: se destruyen en un año y se reconstruyen en décadas”. Además, sostuvo que la interrupción de programas de formación en el extranjero debilita las redes de colaboración internacional y desincentiva nuevas vocaciones científicas.
Las advertencias de académicos y especialistas se producen en un contexto de baja inversión en investigación y desarrollo (I+D). Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Ministerio de Ciencia, Chile destinó un 0,41% de su Producto Interno Bruto a actividades de I+D durante 2023, una de las cifras más bajas entre los países de la OCDE. Además, el país cuenta con más de 21 mil personas dedicadas a labores de investigación, mientras que organismos internacionales han advertido que el bajo financiamiento limita la capacidad de innovación y competitividad de la economía nacional.
En medio de este escenario, distintas instituciones académicas y comunidades científicas han insistido en que el financiamiento estatal en investigación debe entenderse como una inversión de largo plazo y no como un gasto inmediato. Desde el sector advierten que los avances científicos suelen impactar progresivamente en áreas clave como la salud, el medioambiente, la innovación tecnológica y la educación, por lo que reducir el apoyo económico podría limitar la capacidad del país para responder a problemáticas futuras y mantenerse competitivo frente al escenario internacional.
Mientras el debate continúa abierto, desde el mundo científico recalcan que la investigación no solo impulsa avances tecnológicos y académicos, sino que también fortalece la capacidad del país para enfrentar desafíos sociales, ambientales y económicos a largo plazo. Las críticas al Ejecutivo evidencian una preocupación compartida por el futuro del desarrollo científico en Chile y por el impacto que estas decisiones podrían tener en las próximas generaciones.