«Más tiempo libre» vs. «Implementación abusiva»: Los contrastes que marcan la reducción a 42 horas laborales
El domingo 26 de abril, cerca de 4,7 millones de trabajadores del sector privado en Chile comenzaron a regirse por una nueva reducción de su jornada laboral, pasando de 44 a 42 horas semanales. Esta disminución, aplicada como parte de la implementación gradual de la Ley de las 40 Horas para facilitar la conciliación de la vida familiar, avanza en medio de denuncias sindicales por incumplimientos empresariales y el anuncio del gobierno de realizar ajustes para flexibilizar la normativa.

Imagen: Ministerio del trabajo y previsión social
Por: Gabriela Blanco
El domingo 26 de abril comenzó a regir una nueva reducción de la jornada laboral en el marco de la Ley de las 40 horas, pasando de 44 a 42 horas semanales.
Cabe recordar que cuando comenzó a aplicarse esta iniciativa, la carga horaria disminuyó de 45 a 44 horas. Desde ese momento se estableció una gradualidad en su implementación, efectuando cambios año por medio en 2024, 2026 y 2028.
La normativa fue impulsada en el periodo 2017-2018 por las entonces diputadas Camila Vallejo y Karol Cariola. A pesar de la resistencia inicial y de la contrapropuesta de 41 horas presentada por el gobierno de Sebastián Piñera, la iniciativa se consolidó y fue promulgada en 2023 por el gobierno de Gabriel Boric.
Esta ley beneficia a cerca de 4,7 millones. Cifra oficial de trabajadores sujetos al Código del Trabajo que el Ministerio del Trabajo estimó como beneficiarios al promulgarse la ley, quienes podrán gozar de mayor tiempo libre para sus actividades personales. Al respecto, Francisco Neira, abogado socio del estudio jurídico La Firma y vocero de la exsubsecretaria María Elizabeth Soto, explica que uno de los objetivos centrales es permitir conciliar la vida personal con el trabajo: “La reducción de 44 a 42, que forma parte del itinerario de reducción para alcanzar las 40 horas en 2028, espera que las personas tengan más tiempo libre para pasar y compartir con su familia en general”.
La reducción aplica para empleados del sector privado cuyos contratos están regulados por el Código del Trabajo, quedando excluidos los trabajadores a honorarios y los funcionarios públicos. Por este motivo, el Estado no debería incurrir en mayores costos.
Por su lado, el actual presidente José Antonio Kast notificó que no se modificará el cronograma de reducción de la jornada, pero sí adelantó que realizará ajustes a la legislación.
Estos cambios se centran en tres puntos clave. El primero apunta a flexibilizar la banda horaria, es decir, un mecanismo que permite adelantar o retrasar el ingreso al trabajo. Esta aplicación ha estado en discusión por interpretaciones que dificultan el acuerdo entre empleado y empleador.
El segundo foco está en el artículo 22, inciso 2, que regula a los trabajadores excluidos de la jornada laboral estricta. Sobre este punto, el Secretario General de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Eric Campos, manifestó su descontento durante la marcha de conmemoración del Día del Trabajador: “Nosotros estamos preocupados. El día de ayer presentamos un recurso de reconsideración en particular de un dictamen del artículo 22 que sacó el actual Director del Trabajo, porque creemos que, en términos muy simples, flexibiliza la aplicación de este artículo y la implementación abusiva de la rebaja de 44 a 42 horas”.
El tercer punto aborda la colación, específicamente la forma en la que este tiempo se considera dentro de la jornada laboral. Hoy, este periodo no puede imputarse a la reducción de horas, con lo cual se busca evitar que la implementación genere efectos no previstos en la carga de los empleados.
Con estos ajustes, el Ejecutivo busca llegar a la próxima etapa de la ley con un marco claro y funcional, manteniendo intacto el diseño original, pero facilitando su aplicación en la práctica.
Sin embargo, el Secretario General de la CUT denunció que muchos gremios están incumpliendo con la normativa: “Muchos gremios, sobre todo los más grandes en retail, están aplicando sin diálogo con los trabajadores y de manera unilateral la rebaja de la jornada laboral”. Es importante recordar que dicha modificación se debe realizar mediante mutuo acuerdo entre empleador y empleado.
Luego de concretar las tres etapas de reducción, la norma completa entrará en plena vigencia el 26 de abril de 2028, fecha en la que se alcanzarán definitivamente las 40 horas semanales.