“El ecosistema está fallando”: especialistas advierten crisis en la Antártica por riesgo de extinción de especies clave
Informe internacional advierte un escenario crítico para la biodiversidad, mientras expertos y estudiantes del área llaman a tomar medidas urgentes.
Por: Ahyelet González

Daniela Palma
El día 9 de abril del presente año, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), publicó un informe que catalogaba al pingüino emperador y al lobo marino antártico en peligro de extinción. El documento señala que lo anterior se debe a las consecuencias del cambio climático en la zona Antártica.
El estudio advierte que la pérdida acelerada del hielo marino está afectando directamente en la reproducción de estas especies, principalmente en el caso del pingüino emperador, dado que depende de plataformas de hielo estables para el desarrollo de sus crías. A lo anterior, se le suma la disminución del krill, recurso clave en la cadena alimentaria de la especie y cuya escasez impacta de forma directa en la supervivencia de diversas especies marinas del continente. Académicos advirtieron que la disminución del krill podría generar un efecto cadena que impactaría desde peces hasta especies como las ballenas barbadas, quienes pueden llegar a consumir toneladas de este crustáceo marino al día.
Este pequeño crustáceo cumple un rol fundamental en la red trófica del ecosistema antártico, ya que constituye la principal fuente de alimento para aves, mamíferos marinos y peces. Su reducción, asociada al aumento de la temperatura del océano y la pérdida de hielo marino, ha provocado un desequilibrio que compromete la supervivencia de incontables especies.
En este contexto, desde la formación en salud animal también se advierte la gravedad del escenario. “Como estudiante de veterinaria y proveniente del sur de Chile, ver que estas especies están en peligro es frustrante. Para nosotros, esto significa que el ‘paciente’ más grande que tenemos, que es el ecosistema, está fallando. Si el pingüino emperador y el lobo marino desaparecen, se rompe una cadena de vida que no tiene reemplazo, y eso es una alerta roja para el planeta”, advirtió Francisca Uribe, estudiante de cuarto año de medicina veterinaria.
Desde el enfoque del bienestar animal, Uribe advirtió que los efectos del cambio climático ya se evidencian en las especies. “El cambio climático no es una amenaza abstracta, es un agresor directo al bienestar animal: altera rutas migratorias, reduce el alimento y debilita su sistema inmune”, explicó.
Desde la perspectiva nacional, especialistas advierten que Chile no está ajeno a esta crisis. “Chile tiene un rol clave por su cercanía y responsabilidad con la Antártica. Aunque el pingüino emperador no habita en el territorio nacional, la crisis también impacta a especies locales como el pingüino de Humboldt”, explicó Daniela Palma, técnica veterinaria y especialista en fauna marina.
La experta agregó que los efectos del cambio climático ya están alterando el equilibrio del ecosistema marino. “La alteración de corrientes marinas, la disminución del krill y la contaminación del océano están afectando toda la cadena alimentaria, desde peces hasta mamíferos marinos, generando un desequilibrio cada vez más evidente”, advirtió.
En esa línea, enfatizó que las consecuencias no son aisladas. “Si desaparecen especies clave dentro de la cadena trófica, el impacto no es aislado: se genera un efecto en cascada que puede llevar a un colapso del ecosistema marino”, sostuvo.
Bajo esa misma línea, el deterioro del ecosistema antártico no sólo representa una amenaza para especies específicas, sino que evidencia un desequilibrio ambiental de mayor escala, lo que podría generar consecuencias globales si no se adoptan medidas oportunas.
A pesar de la gravedad de los antecedentes y del informe presentado por la UICN; este tipo de problemáticas no ha logrado generar una alta visibilidad en la agenda mediática nacional, lo que limita el alcance de la información hacia la ciudadanía.
En adición a lo anterior, surgieron cuestionamientos de especialistas por el rol y la poca gestión que ha entregado el Ministerio del Medio Ambiente, dada la poca divulgación mediática frente a este tipo de alertas ambientales.
Este escenario no es aislado. En Chile, otras especies también han enfrentado situaciones de vulnerabilidad, como la ranita de Darwin y el pingüino de Humboldt, cuyos casos han estado recientemente en la agenda pública. Aquellos antecedentes refuerzan la necesidad de fortalecer las políticas de conservación y dar una mayor prioridad a la protección de la biodiversidad del país.
Las consecuencias negativas que ha tenido el cambio climático y las que eventualmente podrían venir, refuerzan la necesidad de abordar esta problemática de manera urgente, considerando el deterioro irreversible del ecosistema antártico, nacional y mundial.