La candidatura de Bachelet y el debate sobre el rol internacional de un Gobierno
La decisión del gobierno de José Antonio Kast generó inquietud entre diplomáticos y conocedores de política internacional sobre la imagen que toma Chile frente al mundo.
Por: Nahuel Becerra

Asamblea Nacional del Ecuador
El pasado mes de marzo, se retiró el apoyo gubernamental a la candidatura de Michelle Bachelet para el liderato de la Secretaría General de las Naciones Unidas.
La candidatura había sido respaldada por el gobierno anterior del ahora expresidente Gabriel Boric a sólo días del término de su mandato en el mes de febrero, lo anterior en conjunto y con el respaldo de los gobiernos de México y Brasil.
Actualmente desde el gobierno de Chile el presidente José Antonio Kast retiró el apoyo a la candidatura, justificando esta decisión bajo el argumento de ser una campaña con un futuro incierto, refiriéndose a la poca probabilidad de éxito.
Sin embargo y bajo la mirada global, la situación no se presenta de forma negativa. Así lo afirmó el medio internacional alemán DW: “Según una práctica no reglamentada y que no siempre se cumple, la Secretaría General se va turnando entre regiones”. Dando a entender que la posibilidad de éxito de la exmandataria no es para nada baja. A lo anterior, se le suman las palabras de Alonso Opazo, analista en Políticas y Asuntos Internacionales de la Universidad de Santiago de Chile: “Tienes el patrocinio de Brasil y México, que son las potencias hegemónicas de la región, entonces evidentemente tienes un respaldo que es más que suficiente para una candidatura de secretaría general”.
Bajo esa línea, la decisión del gobierno de José Antonio Kast, más allá de parecer racional permite cuestionar su capacidad de juzgar la viabilidad de una candidatura de esta envergadura. Una medida que ha generado inquietud al abrir el debate sobre el rol del ejecutivo en una política de Estado.
Al respecto, María Elena Bello, Cientista Política de la Universidad Diego Portales explicó que: “la gente que interactúa en las relaciones internacionales al inicio, son los Estados. Los gobiernos son administraciones temporales del Estado (…) No hay una división clara (desde el ejecutivo) respecto a, un gobierno que administra el Estado. Y, por lo tanto, el Estado es finalmente una figura que debe prevalecer en el tiempo”.
Más allá de la teoría, esta distinción entre gobierno y Estado, traducida a las políticas exteriores resulta en una imagen sólida de Chile en el extranjero. Esta es una imagen de una nación con participación activa en comisiones y organizaciones internacionales, pero según expertos, la postura tomada por el ejecutivo el pasado mes de marzo, debilitó la reputación de Chile en términos de Estado. Así lo afirmó Leonardo Caroca Fres, licenciado en Ciencias Jurídicas de la Universidad Bernardo O’Higgins: “El retiro de la candidatura de Michelle Bachelet, dentro del sistema internacional actual es un punto de debilidad dentro de lo que es la coherencia de la política de Estado dentro del mundo de las relaciones internacionales”.
Chile se ha destacado internacionalmente por su diplomacia y activa participación en políticas globales. Un claro ejemplo de lo anterior ocurrió en 2003, cuando el entonces presidente de Chile, Ricardo Lagos, se opuso a la invasión de Estados Unidos a Irak en el Consejo de Seguridad de la ONU, adoptando una postura alineada con el derecho internacional y resistiendo las presiones externas del país norteamericano.
Sin embargo, contrario a la tradición internacional que se tenía adoptada como Estado de Chile, el actual gobierno no parece seguir el lineamiento de diplomacia política por el que se destacó alguna vez, o así lo da a entender Alonso Opazo, quien sostiene que el poder Ejecutivo muestra rasgos de un mandato más partidista: “Desde el ámbito más personalista, este es mi gobierno y yo decido lo que hago, (en el caso de José Antonio Kast)”.
Bajo ese contexto, más allá del escenario electoral y de la eventual candidatura de Michelle Bachelet, el debate se ha centrado en el rumbo que podría adoptar la política exterior chilena en los próximos años, dado que especialistas ya advirtieron que el gobierno encabezado por José Antonio Kast ha introducido cambios en la continuidad de la diplomacia internacional, con un mayor protagonismo de decisiones individuales y hasta ideológicas, en contraste con lineamientos que buscan sostenerse más allá de un periodo de gobierno.